Las aguas residuales domésticas consisten principalmente en aguas residuales generadas por hogares, empresas e instalaciones urbanas, y contienen los siguientes componentes:
1) Contaminantes orgánicos
Entre ellos se encuentran las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono (como la celulosa, el almidón y los azúcares) y la urea, que son propensos a producir malos olores en condiciones anaeróbicas.
2) Contaminantes inorgánicos
Entre ellos figuran elementos como el nitrógeno, el fósforo y el azufre (como cloruros, sulfatos y fosfatos), así como minerales como el calcio y el magnesio.
3) Microorganismos patógenos
Entre ellos se incluyen bacterias, virus y huevos de parásitos, que pueden propagar enfermedades.
4) Materias en suspensión y sedimentos
Aproximadamente 40% de los contaminantes existen en forma de materia insoluble, incluidos limo y fibras, algunos de los cuales se depositan en el fondo del agua o permanecen suspendidos en ella.
5) Residuos de detergente
Los detergentes que contienen fósforo pueden provocar niveles excesivos de fósforo en las masas de agua, aumentando el riesgo de eutrofización.