El tratamiento de las aguas residuales exige una consideración exhaustiva de las características de calidad del agua, los objetivos del tratamiento, los costes económicos y las repercusiones medioambientales.
1. Entre los factores que deben tenerse en cuenta en función de la fuente de las aguas residuales se incluyen:
1.1 Características de la calidad del agua
Aguas residuales domésticas: Su composición es estable (incluye hidratos de carbono, proteínas, amoníaco, fósforo, etc.) y los procesos de tratamiento son maduros. Se utiliza principalmente el pretratamiento (tamices, desarenadores) y el tratamiento biológico (lodos activados, biopelícula).
Aguas residuales industriales: Su composición es compleja y variable (por ejemplo, las aguas residuales de galvanoplastia contienen metales pesados, las aguas residuales químicas contienen contaminantes orgánicos), lo que requiere una selección de procesos adaptada a la industria específica (por ejemplo, neutralización ácido-base, biodegradación o precipitación química).
1.2 Objetivos del tratamiento
Aguas residuales domésticas: Su objetivo principal es eliminar la materia orgánica y los agentes patógenos, reduciendo los niveles de DBO5 y SS del efluente por debajo de 20 mg/dL.
Aguas residuales industriales: Sus objetivos de tratamiento deben cumplir las normas de vertido (por ejemplo, DQO < 50 mg/dL, amoníaco < 15 mg/dL) o los requisitos de reutilización (por ejemplo, el riego de jardines requiere normas más estrictas).
1.3 Costes económicos
Costes de construcción y explotación: Debido a la mayor dificultad de tratamiento de las aguas residuales industriales, la inversión en equipos y los costes de explotación y mantenimiento suelen ser superiores a los de las aguas residuales domésticas. Ocupación del suelo: Las aguas residuales industriales requieren depósitos reguladores más grandes e instalaciones de tratamiento avanzadas, mientras que las aguas residuales domésticas pueden tratarse de forma centralizada para reducir costes.
1.4 Impacto medioambiental
Contaminación secundaria: Las aguas residuales industriales pueden generar gases residuales (por ejemplo, volatilización de materia orgánica durante la aireación) y contaminación por metales pesados en los lodos, lo que requiere medidas de tratamiento complementarias.
Ajuste de temperatura y pH: Las aguas residuales industriales pueden provocar cambios bruscos de pH (por ejemplo, debido a la lluvia ácida), lo que requiere la adición de neutralizantes y aumenta la complejidad del tratamiento.
1.5 Construcción y explotación
Aguas residuales domésticas: El proceso está maduro y la dificultad de construcción es relativamente baja.
Aguas residuales industriales: Tener en cuenta la capacidad del equipo para soportar cargas de choque (por ejemplo, las aguas residuales de galvanoplastia experimentan grandes fluctuaciones) y garantizar un funcionamiento a baja temperatura (en las regiones septentrionales se requieren medidas anticongelantes). 2. Entre los factores que deben tenerse en cuenta en función del proceso de tratamiento de las aguas residuales se incluyen:
2.1 Características del contaminante: Los sólidos en suspensión, el color, la concentración de materia orgánica, etc. influyen directamente en el método de pretratamiento;
2.2 Compatibilidad con procesos posteriores: Por ejemplo, el tratamiento bioquímico requiere un pretratamiento para reducir los sólidos en suspensión y las sustancias inhibidoras.
2.3 Eficiencia económica: Los métodos físicos y químicos, como la coagulación y la flotación, tienen una inversión inicial baja, pero los agentes químicos pueden aumentar los costes de explotación;
2.4 Requisitos medioambientales: Procesos como la acidificación y la demulsificación pueden generar aguas residuales ácidas, que requieren las correspondientes medidas de neutralización.



