1. Un tanque de contacto es una unidad clave utilizada en el tratamiento de aguas residuales en equipos químicos. Principalmente desinfecta el efluente del tanque de sedimentación. Inactiva los microorganismos nocivos ampliando el tiempo de contacto entre las aguas residuales y el desinfectante.
2. El principio de un tanque de contacto es utilizar la fijación y el crecimiento del relleno dentro del tanque para adsorber y biodegradar las partículas en suspensión y las sustancias disueltas en las aguas residuales, logrando así la depuración de las aguas residuales.
3. Clasificación de los tanques de contacto
Los tanques de contacto se clasifican generalmente en varios tipos, incluidos los tradicionales tanques de oxidación por contacto de lodos activados y los más recientes tanques de oxidación por contacto de biopelículas. Ofrecen ventajas como una estructura sencilla, bajos costes de funcionamiento y excelentes efectos de tratamiento.
4. Aplicaciones de los tanques de contacto
Los tanques de contacto se utilizan ampliamente en el tratamiento de aguas residuales municipales, industriales y hospitalarias. En el tratamiento de aguas residuales municipales, los tanques de contacto suelen utilizarse como equipos de tratamiento bioquímico secundario para eliminar los contaminantes orgánicos de las aguas residuales. En el tratamiento de aguas residuales industriales, los tanques de contacto se utilizan a menudo para tratar aguas residuales industriales que contienen altas concentraciones de materia orgánica procedentes de industrias como la textil, la de impresión y teñido y la del cuero, ofreciendo una alta eficacia de tratamiento y bajos costes de funcionamiento.
5. Funcionamiento y mantenimiento de los tanques de contacto
Los tanques de contacto son cruciales para la estabilidad de los resultados del tratamiento de aguas residuales y la vida útil del equipo. Normalmente, los rellenos de los tanques de contacto deben limpiarse, actualizarse y mantenerse con regularidad; el equipo debe inspeccionarse, repararse y mantenerse; y deben controlarse, registrarse y analizarse diversos indicadores de tratamiento. Además, los operarios deben recibir la formación técnica y de seguridad necesaria para garantizar la seguridad de la producción y la eficacia y calidad del tratamiento de las aguas residuales.



